Santuario de Covadonga: Secretos y leyendas

 

La visita a Covadonga es una de esas visitas que todo español que se tercie debe hacer alguna vez en su vida. No solo por lo maravilloso que es el conjunto del Santuario de Covadonga, sino por todo lo que implica viajar a esta maravillosa zona de Asturias, en donde tendremos la oportunidad de disfrutar con todos nuestros sentidos. Es por esto que me gusta decir que ir a Covadonga es, en realidad, una experiencia multisensorial.

Lo más destacado del Santuario de Covadonga

Lo primero que el turista debe saber es que el Santuario de Covadonga es, en realidad, un complejo formado por diferentes edificaciones eclesiásticas, entre las que destacan la Basílica y la Cueva. Además, está rodeado de montañas y frondosos bosques que forman parte del Parque Nacional de Los Picos de Europa. Sus paisajes son espectaculares y sus vistas inolvidables e ideales para sacar fotos de esas que te alegras de poder volver a ver una y otra vez durante toda tu vida.

La Santa Cueva

La Santa Cueva es la perfecta fusión entre naturaleza y fe. Se trata de una cueva excavada encima de una cascada del río Deva, cuyas aguas se consideran sagradas, y que con su caída brindan un aire majestuoso y espiritual a la capilla que la corona. Para acceder a la cueva, es necesario subir una larga escalera protegida por dos leones esculpidos en mármol por Pompeio Marchesi y procedentes de un pazo de Betanzos.

Una vez arriba, podemos acceder a la capilla, en donde se encuentra la imagen de la virgen, conocida como La Santina, levantada sobre un pedestal de piedra y habitualmente admirada por un sinfín de peregrinos de distintos lugares de España y del extranjero. Debajo de la virgen se encuentra la fuente de los siete caños, conocida también como la fuente de los sacramentos. Reza la leyenda que toda aquella persona que beba de todos sus caños hallará el amor o el matrimonio en el plazo de un año. Esta creencia viene del siguiente dicho popular: «La Virgen de Covadonga tiene una fuente muy clara, la niña que beba de ella, dentro del año se casa».

La Basílica

Mandada construir por Alfonso XII en 1877, la Basílica de Covadonga se estrenó en el año 1901 y se creó con el objetivo de que el Santuario pudiera gozar de un mayor encanto. Es de estilo neorrománico y contiene interesantes obras de arte de artistas reconocidos. La Basílica suele ser protagonista de preciosas instantáneas, en las que los tonos rosas de su piedra caliza contrastan con el verde y los blancos neblinosos que suelen rodearla, junto con el azul del cielo que puede conseguirse desde ubicaciones inferiores del camino de acceso.

Cabe destacar también la La Campanona (campana de tres metros de altura y 4000 kilos de peso) de la basílica, así como la estatua de bronce de Pelayo, junto con el obelisco con la Cruz de la Victoria, donde se cree que el caudillo astur fue coronado monarca del reino de Asturias. En la explanada de la basílica también podremos encontrar el museo del Real Sitio de Covadonga y la Casa Capitular del Monasterio de San Pedro.

El encanto y la historia de la zona

Este paraje idílico ha sido el escenario de importantes acontecimientos, entre ellos una batalla que fue crucial en nuestra historia: la batalla de Covadonga. Según las historias que han llegado a nuestros días (algunas de ellas no confirmadas o no aceptadas por los historiadores, todo sea dicho), la famosa batalla sirvió como preámbulo al establecimiento de la nación española. La batalla, fechada el 28 de mayo del año 722, supuso el inicio de la expulsión de los musulmanes de la considerada tierra de los visigodos.

Se cree que la victoria lograda por las tropas de Don Pelayo contra los musulmanes fue fruto de la intervención divina, en primer lugar por la aparición de la Santa Cruz frente a don Pelayo, actual símbolo de la victoria, y en segundo lugar por un alud que, siempre según las leyendas, tuvo lugar en la retirada de los musulmanes.

También debe tenerse en cuenta que todo este imaginario de leyendas que hemos heredado proviene de la fusión de la tradición cristiana con la celta, cultura que también perduró durante siglos en aquellas tierras. Es por esto que desde los inicios se creía que la cueva estaba vinculada con deidades femeninas de la naturaleza y que el río Deva era sagrado, rasgos muy característicos del imaginario celta y presentes en otros enclaves y monumentos de esta cultura.

No podemos cerrar el artículo sin hablar de los maravillosos lagos de Covadonga que, pese a encontrarse fuera del complejo monumental, están lo suficientemente cerca como para planificar una visita (a 14 km del Santuario). Sus increíbles vistas y paisajes los convierten en parada obligatoria y en escenario de eventos tan llamativos como la Vuelta a España, donde se han celebrado más de 20 etapas cuyo cierre tenía final en los mismos lagos.

Cómo llegar al complejo de Covadonga

Para viajar en coche hasta el complejo de Covadonga, se suele recomendar llegar desde el pueblo de Cangas de Onís, ubicado a 10 kilómetros (carreteras AS 114 y AS 262). No obstante, también se recomienda acercarse a la oficina de turismo de Cangas de Onís a solicitar información sobre los autobuses, las visitas y demás servicios de la zona.

Para llegar a los lagos, es necesario subir por la CO-4, considerada algo peligrosa por la facilidad con la que transita el ganado por mitad del camino. Es aconsejable también informarse sobre los autobuses que suben a los lagos desde el Santuario y Cangas de Onís.

Para más información: http://www.santuariodecovadonga.com/

 

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