Isla de Tabarca: un pedacito de paraíso en el Mediterráneo

 

La costa de Alicante guarda grandes secretos y atractivos, entre ellos sus islas, que se encuentran salpicadas por toda su costa. A muchos les sonarán islas como las de Portixol, Benidorm o la del Descubridor. No obstante, no muchos conocen el enclave protagonista de hoy: la Isla de Tabarca.

¿Dónde está Tabarca y cómo se llega hasta allí?

Esta es seguramente la duda más frecuente de aquellos que desean visitar la isla. A Tabarca se puede ir en alguno de los barcos que salen desde las costas de Alicante (Cruceros Kontiki), Benidorm (Excursiones Benidorm), Torrevieja (Marítimas Torrevieja) o Santa Pola (IslaTabarca y Tabarkeras). En la época estival aumentan la frecuencia de salida y las opciones para elegir. Recomendamos consultar los enlaces anteriores para encontrar toda la información acerca de precios, horarios y puntos de salida.

¿Hay alojamientos en Tabarca?

Sí. Si lo deseas, es posible pernoctar en Tabarca, aunque debes saber que la visita de esta localidad no te llevará más de un día (¡solo tiene 59 habitantes!). No obstante, si te decides a pasar unos días en la isla para disfrutarla con calma y, sobre todo, por la noche, cuando ya se han ido todos los visitantes, entonces puede ser interesante reservar un hotel. Los más recomendados por las redes son Cala Tabarca B&B, La Trancada y Boutique.

¿Cuáles son los atractivos de Tabarca?

El principal atractivo de Tabarca es, sin duda, su reserva marina. En ella se puede observar una flora y fauna muy especial, de la que se puede disfrutar practicando buceo en su costa. Por eso es recomendable llevar equipamiento de buceo para poder vivir este aspecto destacado. Además, Tabarca también tiene varias cuevas que pueden explorarse nadando o en kayak. De hecho, hay un servicio de alquiler de kayak que es ideal para aquellos que deseen explorar la costa de la isla.

Otro de los encantos de Tabarca son sus pequeñas casas, alineadas en estrechas calles que ofrecen unas vistas muy pintorescas, sobre todo cuando cae la tarde. Es interesante recorrerlas en este momento del día y dejarse caer por la iglesia de San Pedro y San Pablo, fundada en el siglo XVIII, que es el edificio más emblemático y que ofrece atractivas vistas sobre una de sus murallas.

¿Murallas? Sí, porque la isla de Tabarca fue fortificada para protegerla de la piratería que la afectó en los siglos XV y XVI, cuando sirvió de refugio de los piratas berberiscos, corsarios musulmanes que navegaban por el norte de África y atacaban barcos cristianos. Fue el rey Carlos III quien ordenó amurallar y repoblar la isla con pescadores que procedían de la ciudad tunecina de Tabarka (de ahí el nombre de la isla).

Sin duda, las murallas y el resto de edificaciones de la fortaleza merecen ser visitados. De hecho, en 1964 la isla fue declarada Conjunto Histórico-Artístico. Destacan sus puertas: la Puerta de la Trancada o de San Gabriel, la Puerta de Levante o de San Rafael y la Puerta de Tierra, de Alicante o de San Miguel. También es muy recomendable visitar la Torre de San José, así como el faro, inaugurado en el año 1854.

En definitiva, la isla de Tabarca tiene una riqueza y una originalidad que merecen ser exploradas, por eso te animamos a que visites este enclave tan original y pintoresco de la partida rural de Alicante.

 

Qué ver en Alcalá de Henares en un día

Arcos de la Frontera y el encanto de su castillo