El Reino de Menorca o Taifa de Menorca

Menorca es la isla balear que se encuentra al noroeste del archipiélago, considerándose la más cercana a la comunidad catalana. Además, es la segunda isla más grande de las islas Baleares y la tercera más poblada, es más, su nombre proviene de Minorica, puesto que era más pequeña que Mallorca. ¿Quieres saber más sobre el Reino de Menorca, también conocido como Taifa de Menorca?

Orígenes: la primera civilización

Tras las investigaciones realizadas sobre los primeros asentamientos de hombres en Menorca, la información hallada data de finales del Neolítico. Durante esta época, se pueden distinguir las cuevas de asentamiento, las navetas funerarias y, por supuesto, la cultura talayótica.

Cuevas de asentamiento

Las cuevas de asentamiento se pueden encontrar en la costa sobre todo se encuentran muy próximas a acantilados. Pueden aparecer aisladas o como un conjunto de ellas, las más famosas son los conjuntos de Cales Coves, Forma, Son Morell y Son Bou. Estas formaciones pertenecen a la Edad de Hierro y a la Edad de Bronce, distinguiéndose simplemente por su acceso, si este es rectangular, pertenecen a la Edad de Hierro, pero si son semicirculares pertenecen a la Edad de Bronce.

Navetas funerarias.

Las navetas son edificaciones funerarias y, al contrario que las cuevas, son exclusivamente colectivas, de manera que algunas llegaron a contener a más de 100 personas enterradas en su interior. Se llaman así, puesto que su estructura externa ofrece una imagen de nave invertida, aunque está forma no fue intencionada cuando se construyeron. En Menorca hay aproximadamente unas 45 navetas, siendo la más conocida la Naveta dels Tudons, cerca de Ciutadella.

Cultura talayótica.

Aún no se sabe si esta cultura coexistió o fue posterior a las navetas. Esta cultura es propia de Mallorca y Menorca, aunque sí que es cierto que tiene semejanzas con la cultura de la isla de Cerdeña. En esta cultura cabe destacar dos tipos de edificaciones: los talayots y las taulas.

Los Talayots son torres con la forma del tronco de un cono. Esta estructura es la que se puede ver desde el exterior y por dentro cuentan con una cámara. Normalmente tienen una planta circular, aunque también se han encontrado plantas cuadradas o rectangulares. La función de esta edificación no está clara, se divide entre ser una fortaleza desde la que se vigilaba, o se piensa que era la vivienda para los máximos representantes de las tribus.

La Taula es la edificación más representativa de la cultura talayótica de Menorca, ya que solo se puede encontrar en la isla balear. La Taula es una piedra tallada directamente en el suelo conformada por dos partes: una piedra horizontal y otra vertical, de manera que tiene forma de “T”. La función de la Taula no se conoce, algunos piensan que puede ser religiosa, mientras que otros piensan que era el soporte de otra edificación. En la actualidad se conservan en plena perfección siete taulas.

La Taula

 

De la cultura talayótica al período bizantino.

Cuando se estaba acercando el fin de la cultura talayótica llegaron a la isla fenicios, griegos y cartaginenses. Los fenicios pasaron por Menorca para llegar hasta Huelva y fueron los primeros en dar nombre a la isla, Nura, es decir, “Fuego”, ya que desde sus embarcaciones podían ver hogatas en lo más alto de los talayots. Los griegos aparecieron en Menorca en el siglo V aC y la denominaron Meloussa, que en griego, es un derivado de la palabra ganado. De esta manera, son los griegos los que se dan cuenta de la riqueza ganadera de la isla.

Tanto griegos como fenicios solo tenían intereses comerciales, sin embargo, los cartaginenses querían ocupar la isla, aprovechando los puertos de la isla. No obstante, los lugareños se alzaron contra ellos, obligando a acudir a Aníbal Barca para sofocarles.

Posteriormente, en plena expansión del Imperio Romano, Menorca fue invadida por Quinto Cecilio Metelo, nombrando a Menorca como Minórica. Destaca especialmente el puerto de Mahón que, debido al enriquecimiento del comercio hace que en esta ciudad se establezca la alta aristocracia. La presencia romana se puede observar el busto de Tiberio y una gran cantidad de monedas romanas.

En el año 427 el Imperio romano cayó con el avance de los pueblos bárbaros y, con él, Menorca también. Hasta el año 533 en el que las tropas bizantinas, destacando al general Blesario, acabaron con el poder de los pueblos africanos. Durante esta época se reconstruyeron muchas iglesias.

Desde los musulmanes hasta el Reino de Menorca.

En el siglo VII los musulmanes acaban con el poder de Bizancio sobre el norte de África, dejando a Menorca indefensa frente a los ataques árabes. Sin embargo, hasta el año 903 Menorca no fue conquistada y unida al Califato de Córdoba.

Los árabes denominaron a la isla Menurka, siendo la capital de la misma Medina-Menurka, la actual Citadella y su presencia en la isla se puede ver incluso en la actualidad, en el campanario de la Catedral de la Ciutadella o en las murallas del castillo de Santa Águeda.

En 1229, Menorca fue conquistada por el rey Jaume I de Aragón, creando así el Reino de Mallorca por el que los musulmanes que la habitaban tenían que pagar tributos.

Reino de Menorca.

En enero de 1287 se produjo la conquista de Menorca por Alfonso III y en 1298 su sucesor, Jaime II de Aragón, devolvió la isla al rey Jaume II de Mallorca, dependiendo de nuevo otra vez para el Reino de Mallorca, en vez del Reino de Aragón. Sin embargo, esto apenas duró unos años, puesto que en 1343 Pedro IV conquistó el Reino de Menorca, formando parte de nuevo del Reino de Aragón.

Las pequeñas guerrillas de Menorca, así como las hambrunas y los saqueos de piratas hicieron que Menorca corriera un gran peligro de despoblación por lo que en 1427, Alfonso V quiso repoblar la isla absolviendo a todos los delincuentes que quisieran acudir a Menorca; esta acción hizo que aumentaran la violencia en las calles. Sin embargo, la isla seguía aprovechándose de la bonanza económica debido al esplendor marítimo y comercial de la Corona aragonesa.

Durante esta época, la isla tuvo que sufrir numerosos saqueos turcos, llegando a destruir las ciudades de Mahón y Ciutadella gracias al pirata Barbarroja, también conocido como Haradín.

La Guerra de Sucesión Española y la Menorca Británica.

El siglo XVIII comienza con la Guerra de Sucesión Española, en la que Menorca junto con el resto de la Corona de Aragón se puso a favor de Carlos de Austria y en contra de Felipe V. Este hecho hizo que la Corona de Aragón perdiera todas sus instituciones así como que la lengua catalana fuera prohibida y se adaptaron a las leyes de Castilla, todo gracias al éxito de Felipe V en la Guerra.

Sin embargo, el caso de Menorca es especial, ya que cayó en el poder inglés al igual que Gibraltar hasta principios del siglo XIX. Hasta entonces, Menorca era la única zona de la Corona de Aragón que permitió el mantenimiento de sus instituciones e idioma, a pesar de estar gobernado por los ingleses. Gracias a Gran Bretaña, la isla se impulsó económicamente y se estableció como capital Mahón, centro comercial de la isla.

Hasta 1802, fecha en la que Menorca se entregó a España de manera definitiva, la isla estuvo en constantes conflictos, tales como la Guerra de los Siete Años o la Guerra de Independencia.

 

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