Corral de Comedias de Almagro, el sitio perfecto para amantes de la cultura

 

El teatro ha acompañado al ser humano desde siempre. Ya desde la Antigüedad Clásica era uno de los centros para la sociedad, espacio donde se presentaban las miserias y las pasiones del hombre, lugar de debate y aprendizaje.

España, además, es uno de los grandes ‘productores’ de teatro del mundo. Lo ha sido desde siempre: con Lope de Vega, con los hermanos Álvarez Quintero, con Mario Gas…

Si eres un amante de las tablas y disfrutas de una buena representación clásica, no puedes perderte una visita al Corral de Comedias de Almagro.

La historia

Declarado Monumento Histórico Nacional Protegido, el Corral de Comedias de Almagro es el único espacio de estas características que se conserva en activo.

Se trata de un teatro típico de los siglos XVI y XVII situado en la Plaza Mayor de la ciudad. Cómo llegar a él es muy fácil, pues este edificio construido en torno a 1628 es uno de los edificios más llamativos del centro de la ciudad.

Consta de un espacio de 300 metros cuadrados y está bellamente rodeado de más de 50 columnas de madera, creando la estructura típica de este tipo de Corrales de Comedia.

Almagro hoy

En la actualidad, el Corral de Comedias de Almagro es el único que sigue activo cuatrocientos años después de su construcción. Además del Festival Internacional, que se celebra cada año, durante todas las épocas del año se van celebrando representaciones que congregan a miles y miles de asistentes cada edición.

Acudir a una de las obras que se representa en el Corral de Comedias de Almagro es una experiencia divertida, original y única que no puedes perderte si eres amante del teatro.

El parador de Almagro

Además, si quieres completar la experiencia alojándote en un espacio de lujo, Almagro cuenta con un parador de la Red de Paradores Nacionales. El parador de Almagro fue un antiguo convento del siglo XVI, situado a pocos metros de la Plaza Mayor y del propio Corral de Comedias.

Se trata de un espacio que, pese a ser hoy en día un elegante parador, no ha perdido el ‘sabor’ de aquello que fue en el pasado: tranquilidad, paz y sosiego es lo que desprenden los muros del Parador de Almagro, un lugar ideal para los que se preguntan dónde alojarse en su visita a la ciudad.

Las berenjenas

Y, por supuesto, no puedes terminar una visita sin probar las famosas berenjenas de Almagro. Se suelen servir en conserva, de modo que tras probarlas incluso querrás (y podrás) llevártelas a casa.

El origen de la receta está, como no podía ser de otro modo, en los fogones de la cocina andalusí. Son cultivadas cuando aún son de muy pequeño tamaño y se cuecen brevemente, tras lo que se aliñan y dejan macerar por un espacio de al menos quince días.

En Almagro se reúne la historia, el arte y la buena gastronomía. Es un lugar fantástico para disfrutar del teatro en su estado puro y primitivo. ¡No puedes dejar de ir!

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