Un recorrido por la Rioja Alavesa

 

La provincia vasca de Álava se divide en 7 cuadrillas o comarcas, siendo una de ellas la Cuadrilla de Laguardia-Rioja Alavesa, conocida simplemente con la Rioja Alavesa.

Este pequeño territorio de poco más de 300 kilómetros cuadrados y unos 12 000 habitantes, está enmarcado entre el río Ebro y la Sierra de Cantabria. Lugar de excepcional belleza, es conocido por sus pueblo medievales y, especialmente, por sus bodegas.

Bodegas en la Rioja Alavesa

Sus viñedos ocupan una extensión de 13 000 hectáreas, y las particularidades de su suelo y de su clima hacen que sus vinos tengan una marcada personalidad propia, muy apreciada por los amantes de la enología.

El enoturismo es uno de los motores económicos de la comarca. Entre sus más de 400 bodegas, la mayoría familiares, 56 tienen actualmente actividades turísticas relacionadas con el vino. Algunos de ellos también ofrecen alojamiento y/o servicio de restaurante.

Las más populares por su tradición y por sus impresionantes edificios de estilo vanguardista son los de las Bodegas Marqués de Riscal, con una construcción de Frank Gehry que se asemeja al Museo Guggenheim de Bilbao, y las Bodegas Ysios.

También es parte de la Ruta del Vino de Rioja Alavesa sus famosas cuevas, en las que no sólo envejecen sus vinos, sino que en muchas ocasiones son elaborados, como ocurre con las bodegas Primicia, González o El Fabulista.

Pueblos medievales en la Rioja Alavesa

Pero no todo va a ser vino en esta verde comarca del norte de España. Sus pueblos de estilo medieval merecen ser visitados para contemplar toda su belleza arquitectónica, aunque no te guste el vino ni para mezclarlo con Coca-Cola.

Antigua zona fronteriza entre los reinos de Castilla y Navarra, sus pueblos muestran murallas medievales conservadas en muy buen estado.

Un buen ejemplo es el de Laguardia, capital histórica de la cuadrilla alavesa. Pasear por sus calles peatonales es un auténtico viaje en el tiempo que no debes perderte. Su subsuelo está repleto de cuevas que servían en el medievo de refugio de los habitantes de la localidad en los momentos en que sufrían ataques militares, y con el tiempo han sido reconvertidas en, como no, bodegas de vino.

Laguardia ofrece también como puntos de interés las fachadas blasonadas de sus casas señoriales y el Pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes, del siglo XVII.

Otros pueblos medievales que no debes perderte en tu visita a la Rioja Alavesa son Elciego, en el que sobresale su espectacular retablo de estilo barroco de la Iglesia de San Andrés y la villa de Labastida, en el que brilla con luz propia la Iglesia de la Asunción.

Cerca de las poblaciones de Elvillar y Leza puedes visitar también dólmenes de tipo megalítico, y en Navaridas descubrirás un castro de la Edad de Hierro.

Dónde comer en la Rioja Alavesa

Aparte de todas sus bodegas con servicio de restauración, la Rioja Alavesa cuenta con un gran número de restaurantes que mezclan la maravillosa y nunca suficientemente ponderada cocina vasca con los caldos de la tierra, una combinación explosiva para cualquier amante de la buena mesa. Algunos de los más destacados son el Restaurante Batzoki, en Laguardia y el Restaurante Petralanda, en Labastida.

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